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| Cada vez son más los que optan por prácticas al aire libre, donde la emoción, el riesgo y el amor por la naturaleza son parte de la disciplina |
claus narr, 1 De marzo
Los deportes extremos, hoy por hoy, atraen a todas las edades y géneros.
Un ejemplo de ello ocurre en Concón, donde se reúne a diario un grupo de jóvenes impulsores del deporte extremo que realizan: el sandboard .
Este deporte consiste en el descenso de dunas y cerros de arena, con tablas especiales, similares a las de snowboard.
Son siete los integrantes del “team Nize”, que hace cuatro años están tomando con mayor profesionalismo esta actividad. “La mayoría de los instrumentos que ocupamos son de snowboard y los terminamos reacondicionando para hacer deporte. Compramos velas especiales y la forma de andar es la misma en la nieve que en la arena”, comenta Roberto Altamirano, una de las personas que lleva la adrenalina en las venas.
Para Altamirano, “tirarse sobre las dunas en grandes alturas es un momento de felicidad y tranquilidad, te libera tensiones y después de eso te sientes mucho más relajado, dispuesto a volver a tu día habitual”.
espacios
Roberto Altamirano explica que el sandboard ha servido para proteger los espacios que ellos mismos ocupan. “Cuando llegamos aquí, nos encontramos con las dunas sucias, llenas de basura. Aparte que te das cuenta de que la gente no conoce donde vive y este espacio es especial para practicar deporte”, señala Altamirano, mientras sube uno de los cerros cubiertos de arena en Concón.
ECOLOGISTAS
Dentro de los próximos días, el equipo de sandboard planea dar a conocer sus ideas acerca de las condiciones de las dunas, por medio de algún aviso o carta a las autoridades de Concón.
“Hay que tener algo en claro que en todo este cuento, uno de los principales atractivos de este deporte es la apreciación de la naturaleza y los paisajes que ésta nos regala. Cada lugar tiene una historia y una belleza particular, lo que lo hace más importante”, indicó uno de los integrantes del equipo Nize.








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